Los 6 efectos más perjudiciales que el tabaco provoca en tu salud bucal

    Temáticas del post: 
    Perjuicios del tabaco en la salud dental
    Dejar de fumar

    Probablemente, si eres fumador habitual, estarás harto de ver noticias acerca de lo perjudicial que es el tabaco para tu salud. Seguramente tus amigos y familiares no dejan de decirte que hagas un esfuerzo para que lo dejes y sin embargo, contra todo pronóstico, existe una fuerza misteriosa dentro de ti que hace que te rebeles contra toda la lógica que te rodea.

    Piensas que aquí no queda nadie, que a ti no te va a afectar y que podrás dejarlo cuando quieras, y ahí reside el problema, que nunca se encuentra el momento adecuado para dejarlo. Y es que no es fácil, nada fácil.

    No faltan razones para dar el paso: salud personal, mal aliento, fatiga… Lo más importante es reconocer que tienes un problema, que dependes tanto física como psicológicamente del tabaco y ser consciente de que quieres dejarlo y que no puedes. Este es el paso más importante.

    Originalmente el tabaco tenía propiedades medicinales

    Pero antes vamos a ponerte en contexto. Se cree que el ser humano tiene conocimiento del tabaco desde hace más de 4000 años y sus cualidades originales distan mucho de lo que conocemos hoy en día. El tabaco llegó a Europa desde el continente americano (a raíz del descubrimiento del nuevo mundo). Inicialmente los autóctonos cosechaban dos especies de plantas de tabaco, la Nicotiana Rústica (América del Norte) con un alto contenido en nicotina, tenía un sabor muy amargo y se solía fumar en pipa mezclada con otras hierbas. La Nicotiana Tabacum (América Central y del Sur) era más suave y estaba ligada a la cultura Maya. Estos pueblos eran grandes navegantes marinos y comercializaban por todo el Golfo de México y las islas del Caribe. La palabra Maya CIKAR significaba FUMAR.

    El médico sevillano Nicolás Monardes fue el primero que divulgó las propiedades curativas del tabaco en su obra "La Historia Medicinal" editada en Sevilla en el año 1580. Monardes realizó una rigurosa descripción botánica de la planta del tabaco y aportó el primer grabado conocido sobre la planta. Se comprobó que el tabaco ayudaba a combatir problemas como el asma.

    El tabaco fue introducido en Europa a través de España. Asociado a un contexto mágico-religioso ya que los indígenas lo utilizaban en sus rituales. Su gran atractivo se basaba en el misticismo del humo, el fuego, su aroma agradable, sus cualidades estimulantes, sus propiedades curativas y el adormecimiento que ocasionaba en los sentidos. Gracias a este carácter exótico, su hábito de consumo se difundió rápidamente entre las supersticiosa e ignorante sociedad Europea.

    Los análisis bioquímicos desvelan la cruda realidad

    A finales del S.XVII se comienza a poner en cuestión las propiedades curativas del tabaco y comienza su declive. A partir de aquí comienza su uso exclusivo relacionado con el placer gracias a su efecto narcótico que proporciona agrado y bienestar.

    En la segunda mitad del S.XIX fue cuando comenzó la producción de tabaco a escala industrial en Estados Unidos, gracias al desarrollo de máquinas que elaboraban cigarrillos (hasta el momento se elaboraban a mano), de una manera precisa y más rápida. James Bonsack fue el primero en crear esta máquina.

    En el año 1648 se realizaron los primeros análisis químicos del tabaco que propiciaron el descubrimiento de una sustancia muy fuerte, venenosa, de olor vomitivo y de alto poder adictivo que posteriormente se denominó Nicotina.

    En el año 1950 el científico norteamericano Morton Levin publica un artículo científico en el que por primera vez se vincula el hábito de fumar y el cáncer de pulmón. A partir de ahí, se realizan otros estudios científicos que demuestran la relación entre su consumo y graves enfermedades. Estas señales de aviso propician el inicio de las campañas antitabaco, así como de las normas y prohibiciones que llegarían hasta el día de hoy.

    Piensa en los que te rodean

    Lejos de tratar de bombardearte con las mismas retahílas de los perjuicios que supone el tabaco para tu bienestar físico, queremos darte un nuevo enfoque. Entendemos que la familia y los amigos son un pilar básico dentro de la vida de una persona, y solo siendo conscientes de lo que nuestro hábito de fumar puede causar a los seres más queridos, podemos tratar de ayudarte a dar un paso más en el camino a terminar tu relación con el tabaco. A continuación te contamos cómo afectan los 6 problemas más perjudiciales que el tabaco causa en tu boca a los que te rodean:

     

    1. Dientes amarillentos. El consumo de tabaco provoca un cambio en la coloración de los dientes, y adquieren un tono amarillento. Esto es debido a la acción del alquitrán y la nicotina presente en los cigarrillos. Además, el impacto estético es evidente. Está demostrado que sonreír facilita la vida de las personas que te rodean. Si tu sonrisa se ve amarillenta, provocarás una sensación desagradable en aquellas personas que te rodean y despertarás preocupación en aquellos a los que les importas.
       
    2. Periodontitis. La enfermedad periodontal es una patología crónica en la que se da una inflamación y retracción de las encías, pudiendo llegar a ocasionar la pérdida del diente. El estado previo a la periodontitis es la gingivitis o inflamación de las encías, que sí es reversible. El tabaco es uno de los agentes de riesgo a considerar en la aparición de las enfermedades periodontales, porque multiplica las posibilidades de su aparición y retrasa el diagnóstico, tratamiento y cura. Una vez más esto se puede traducir en el daño del aspecto de tu boca, provocando preocupación y malestar en aquellos que te rodean.
       
    3. Halitosis. El mal aliento es otro de los conocidos efectos del tabaco sobre la boca. No hay cosa más incómoda que estar hablando con una persona cuya boca desprende un olor desagradable. Por educación, la mayoría no será capaz de decirte nada, sin embargo no estarán prestando atención a tus palabras y querrán terminar la conversación lo antes posible. Esto es sumamente grave dentro del ámbito laboral y en tus relaciones personales.
       
    4. Pérdida del gusto y el olfato. Las substancias nocivas del tabaco afectan a las papilas gustativas, por lo que ocasiona una pérdida de las capacidades gustativas, especialmente con alimentos salados. El olfato, estrechamente vinculado con el gusto, también se ve afectado. Imagínate que no eres capaz de apreciar en toda su magnitud una receta que ha hecho algún familiar. Esto puede causar frustración en tus seres queridos y dañar a largo plazo los momentos que se suponen son más felices dentro de la unidad familiar, como pueden ser cumpleaños, Navidades, etc. Esto es algo que no puede parecer importante para ti, pero sí que lo es para los que te rodean.
       
    5. Riesgo de fracaso de implantes.  Debido a la peor cicatrización provocada por el consumo de tabaco, los fumadores presentan un alto grado de fracaso tras la colocación de un implante. Además, el tabaco está considerado uno de los factores de riesgo para la periimplantitis o infección del implante. Hasta ahora tratábamos de esquivar el tema económico, pero no hay que obviar que la consulta dental repetitiva puede suponer un duro golpe para tu economía, y por extensión, puede afectar a tu situación familiar. En tu poder tienes tratar de evitar estas situaciones.
       
    6. Cáncer oral. La aparición de células cancerosas en la cavidad oral es el problema más grave, provocado por el tabaco, con el que nos podemos encontrar. Este riesgo se acentúa si el paciente fumador consume alcohol y/o no tiene una higiene oral adecuada. No debemos obviar que el tabaco aumenta el riesgo de cáncer a un nivel general, no sólo oral. Esta es la situación menos deseada tanto por ti como para tus amigos y familiares. El cáncer es una enfermedad muy dura tanto física como psicológicamente y no siempre termina de la mejor manera. Has de intentar enterrar todo atisbo de egoísmo pensando en el sufrimiento que podrás ahorrar a tus seres queridos si decides dejar de fumar.

    Sentimos ponernos serios con estos consejos, pero creemos que el tabaco no es algo que se pueda tomar a la ligera. No merece la pena poner en riesgo nuestra salud ni la de los nuestros, sobre todo si depende de nosotros.

    Si tienes más dudas acerca de los efectos que el tabaco puede provocar en tu boca y cómo poder solucionarlos no dudes en preguntarnos.

    Visítanos en Villa de Negreira 54, en nuestra web www.dcsmilecenter.es o llámanos a los teléfonos 981.923.332 – 698.183.606