Traumatismo bucodentales

    Temáticas del post: 
    traumatismo bucodental, caidas, roturas, niños, adultos, qué hacer, tratamientos

    ¿Qué tipo de lesión pude ocasionar un traumatismo en la boca?

    Pues básicamente tres tipos de lesión, si bien no siempre se presentan aisladas y pueden surgir otras complicaciones.

    Por un lado lesión de los tejidos blandos: labios, mejillas, encías, piel de la zona que rodea a la boca, al mentón...Otro tipo de lesión afecta directamente a los dientes, puede haber pequeñas fracturas casi imperceptibles, pero con lesión del paquete vasculo nervioso del diente y provocar la “muerte del nervio”. Puede haber fractura del esmalte y de la dentina, que en ocasiones también afectan al nervio y finalmente, una lesión que no es infrecuente es la pérdida completa de un diente, es lo que nosotros llamamos avulsión dental. En este caso, es como si hubiésemos extraído el diente. Suele salir entero del alveolo que lo aloja y podemos recuperarlo.

    Y para acabar, las lesiones que involucran a los huesos que dan soporte a los dientes. Fracturas más o menos extensas de los maxilares.

    ¿Qué podemos hacer para resolver los problemas causados por un traumatismo?

    Por una cuestión de tiempo, me voy a circunscribir a los traumatismos dentales. Tras un traumatismo sin lesión aparente en el diente, es necesario un seguimiento del mismo durante al menos mes y medio, para comprobar que el diente está vital. Si en algún momento el diente no responde a las pruebas de vitalidad, habrá que hacer una endodoncia (sacar el nervio)., y la posterior restauración del diente.

    Si el traumatismo ha fracturado el esmalte y la dentina, valoramos si también hay daño pulpar. Si lo hay, habrá que hacer una endodoncia previa a la restauración del diente. Hoy, la odontología conservadora, con materiales estéticos que funcionan a modo de esmalte y dentina artificial, permiten restaurar la estructura dental perdida en poco tiempo, de forma eficaz, altamente estética, no es posible notar donde está el diente roto y poco costosa.

    Finalmente, una llamada de atención ante las avulsiones. Cuando un niño o un adulto pierden un diente tras un traumatismo. Lo primero que hay que hacer, es buscarlo en el área donde se sufrió el traumatismo y ver si el diente está entero.

    Si lo encontramos, hay que actuar con rapidez, ya que vamos a tratar de reimplantar ese diente y el pronóstico del reimplante depende, como en otros tejidos de cuerpo humanos, de que se haga lo más rápido posible.

    Así que, hay que localizar al dentista de la familia para advertirle de lo que ha pasado y que prepare su consulta para esta urgencia.

    El diente una vez recogido, hay que limpiarlo, cójalo por la corona y métalo en agua, debajo del grifo, si lo hay tratando de retirar la suciedad que pueda tener. No frote ni raspe la raíz, sólo límpielo con agua.

    Es importante el traslado en un medio adecuado. Lo ideal es algo que se debería encontrar en farmacia, la solución salina balanceada de Hank. En España no es posible, así que lo más probable es que sólo tengamos, o bien suero salino o en su defecto, leche. Meta el diente en un vaso con leche de forma que lo cubra. Si no dispone ni de esto, colóquelo en la boca del paciente, entre la mejilla y los dientes.

    En cuanto llegue a la consulta, el dentista ya procederá a reimplantar el diente. No es una maniobra compleja, pero requiere un poco de habilidad y algo de experiencia. Por eso no me atrevo a aconsejar a los padres que sean ellos los que intenten colocar el diente en el alveolo de donde salio.

    El diente se ferulizará, es decir, se pegará a los dientes adyacentes para fijarlo, y sorprendentemente, en dos o tres días, notará que se fija nuevamente al hueso. Posteriormente, habrá que hacer una endodoncia a ese diente.

    En resumen: un diente que se pierde entero puede ser reimplantado. El pronóstico del reimplante depende del tiempo que esté el diente fuera de la boca. Con menos de 30 minutos, el pronóstico es muy bueno, con más de dos horas fuera de boca el pronóstico empieza a ensombrecerse. Los dientes temporales o de leche, no se reimplantan porque es posible lesionar del germen del definitivo.

    El reimplantar un diente en un niño de corta edad tiene muchas ventajas y permite que el niño crezca sin aparatos en la boca, sin complejos ni burlas de sus compañeros y además, permite ganar tiempo mientras completa su crecimiento y si posteriormente hubiera que reponer ese diente porque finalmente se pierde, ya que los dientes reimplantados tienden a comportarse como los dientes de leche y se reabsorbe su raíz, ya podríamos realizar un tratamiento definitivo con prótesis fija o con implantes.